16/07/10

El poder de convocatoria

No hay nada mejor contra la crisis que ganar la Copa del Mundo. No hay nada mejor que hacer que la gente se sienta feliz, optimista y lo que es más importante, hacerle sentir a la gente que es especial. Después de meses abriendo los periódicos y telediarios con cifras económicas, números de parados y recortes generales, la Selección Española de Fútbol consigue ganar el Mundial de Sudáfrica y entonces...
Entonces se ha desatado la locura, España se ha unido más que nunca, se han colgado banderas de las calles y la emoción del fútbol ha conseguido inundar a gran parte de un país. Tras la victoria en la final las calles de pueblos y ciudades se inundaron con la "marea roja" y al día siguiente las calles de Madrid aparecían cortadas y colapsadas por gente sonriente que lo único que buscaba era vivir un día histórico que quedará en el ideario colectivo.
A esto es a lo que yo llamo el "poder de convocatoria" y mi reflexión se dirige hacia los jefes sindicales y los partidos políticos. Ambos grupos de poder deberían hacer análisis de conciencia y ver cuáles son los mensajes que mueven a la población. Ni la fiesta del 1 de Mayo, ni los recortes salariales a los funcionarios han conseguido movilizar a un país en crisis que veía como sus socios europeos nos apuntaban con el dedo como si fuéramos un país enfermo. A pesar del descontento generalizado, del pesimismo reinante y de la falta de trabajo, la población no ha salido a las calles y si lo han hecho ha sido con unas cifras casi insignificante.
Mientras el sábado previo a la final del Mundial, Barcelona celebraba una marcha contra la sentencia del Tribunal Constitucional a cuenta del Estatut, donde se reivindicaba la "nación catalana", el domingo las mismas calles aparecían teñidas con los colores de la Selección y parecía que el sentimiento de catalanismo no estaba reñido con el de sentirse parte de un país vencedor.
Es posible que políticos y sindicatos se hayan distanciado demasiado de los intereses generales, que no estén tomando el pulso a la ciudadanía y que hayan perdido la perspectiva de la realidad. Hemos ganado un Mundial (porque ya se sabe que las victorias son de todos y las derrotas de los vencidos), sigue habiendo crisis, pero a pesar de todo España ha vuelto a sonreir. Hemos dejado a un lado los prejuicios de las banderas y en muchas casas se han colgado de los balcones (como pasa en gran parte de los países europeos).
Señores políticos y líderes sindicales vuelvan al redil, ya que en el fondo ustedes son los representantes de los ciudadanos y deberían aprender este tipo de lecciones a la hora de convocar protestas y reivindicaciones. Ni los recortes salariales, ni la pérdida de poder adquisitivo de las familias han conseguido movilizar al millón y medio de personas que quisieron tomar las calles para festejar que la Copa del Mundo de 2010 era española.

2 comentarios:

Marcos dijo...

La verdad, no sé si este post es para alegrarse o para echarse a llorar. Que durante una crisis, frente a recortes sociales y 4 millones de parados la población se mueva much más por lo que han hecho los futbolistas me parece bastante triste. Es como el "pan y circo" pero en el momento que te quitan el pan.
Y casi prefiero que los políticos no aprendan, que terminarán remodelando el anfiteatro del Congreso de los Diputados para darnos el Circus Politicus y no depender así de las victorias futbolísticas, que pueden no durar para siempre. Si es que no lo han hecho ya.

jordy dijo...

Felicitaciones por tu trabajo con este sitio,me gusta mucho y voi a pasar por aqui de vez en cuando para ver los nuevos articulos publicados. Saludos de Madrid
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