No me lo creía, pero ha resultado ser cierto. No me resignaba a cambiar el dial de mi radio por las mañanas hasta que un día lo hice y me encontré con él y desde entonces tengo miedo.
El mundo se cae sobre nuestras cabezas, España se rompe, no tenemos una derecha suficientemente a la derecha, el gobierno es una pesadilla, el líder de la oposición lo es más y yo... soy el mejor. Aunque parezca un poco simplificador, al final la realidad de cada día se traduce en esos argumentos.
Yo siempre he sido partidaria de la crítica, siempre y cuando esta sea constructiva y si es destructiva que al menos sea con el sentido del humor que le pone el Doctor House, sin embargo no creo que lo que hace este señor se pueda calificar tan siquiera de crítica. Es un ataque feroz y descarnado contra todo y contra todos. Al final la argumentación queda reducida casi al insulto y en este momento me gustaría recuperar la frase que dijo alguien (de cuyo nombre no me acuerdo) "cada mañana este hombre se permite vomitar en la Constitución" y yo añado "y en todo lo que se pone por delante".
La buena noticia es que el contrato que firmó con los curas y no con los santos al parecer caduca a principios de verano. La mala noticia es que seguro que le renuevan. La buena noticia es que si no quieres no le sintonizas, la mala es que sabemos que está ahí. La buena noticia es que siempre podemos sintonizarle para comprobar que mantiene su línea y poder apartarnos de ella.
El mundo se cae sobre nuestras cabezas, España se rompe, no tenemos una derecha suficientemente a la derecha, el gobierno es una pesadilla, el líder de la oposición lo es más y yo... soy el mejor. Aunque parezca un poco simplificador, al final la realidad de cada día se traduce en esos argumentos.
Yo siempre he sido partidaria de la crítica, siempre y cuando esta sea constructiva y si es destructiva que al menos sea con el sentido del humor que le pone el Doctor House, sin embargo no creo que lo que hace este señor se pueda calificar tan siquiera de crítica. Es un ataque feroz y descarnado contra todo y contra todos. Al final la argumentación queda reducida casi al insulto y en este momento me gustaría recuperar la frase que dijo alguien (de cuyo nombre no me acuerdo) "cada mañana este hombre se permite vomitar en la Constitución" y yo añado "y en todo lo que se pone por delante".
La buena noticia es que el contrato que firmó con los curas y no con los santos al parecer caduca a principios de verano. La mala noticia es que seguro que le renuevan. La buena noticia es que si no quieres no le sintonizas, la mala es que sabemos que está ahí. La buena noticia es que siempre podemos sintonizarle para comprobar que mantiene su línea y poder apartarnos de ella.