Según la Real Academia Española de la Lengua 'diplomacia' significa: "ciencia o conocimiento de los intereses y relaciones de unas naciones con otras". Además del significado aportado por la RAE, también implica la resolución de conflictos por la vía del diálogo y el entendimiento entre los interlocutores. Por eso es importante el uso adecuado de la palabra para llegar a entender al que tenemos enfrente y por lo tanto es importante expresarnos de una manera clara y directa. A este respecto los políticos se encuentran en muchas ocasiones con obstáculos casi infranqueables que les llevan a cometer supuestas imprudencias que después tienen que arreglar o matizar.
Cuestión 1 - La mezquita en la Zona Cero: el presidente de EEUU ha tenido que salir en un par de ocasiones a matizar las explicaciones iniciales que dio sobre la construcción de una mezquita en la Zona Cero de Nueva York. El valor simbólico que este terreno alcanzó después de los sucesos del 11S provoca que cualquier acercamiento con el mundo islámico suponga un problema social. En la Torres Gemelas murieron personas de casi todas las confesiones religiosas, de casi todas las razas y de diversas nacionalidades. La cesión de un terreno para la construcción de una mezquita crea ciertos roces entre los que defienden la libertad religiosa y de culto del país como el Presidente y aquellos que encuentran en este hecho una provocación y una irresponsabilidad. La mezquita ha conseguido la autorización, lo que no implica que no se sucedan las manifestaciones a favor y en contra en el país donde se acuña una moneda que reza (y nunca mejor dicho) "in God we trust". Tras las declaraciones de Obama se le ha acusado de ser un musulmán encuebierto, amigo de los terroritas y no se cuántas más barbaridades que lo único que hacen es enfrentar a la población y hacer descender la popularidad del primer presidente negro de EEUU.
Cuestión 2 - el desastre de Pakistán: hace poco en los informativos españoles se preguntaban ¿por qué estamos más dispuestos a colaborar en la reconstrucción de Haití que en mandar ayuda a Pakistán con 20 millones de personas afectadas? La respuesta es sencilla: no se trata de igual manera en los mismos informativos a Pakistán que a Haití. Del país asiático sabemos que es mayoritariamente musulmán, enfrentado desde hace décadas con la India por la región de Cachemira, posible refugio de brigadas talibanes e incluso del propio Bin Laden y sometido a frecuentes ataques terroristas. Este eco que resuena en el imaginario colectivo hace que la gente dispuesta a colaborar con el país más pobre de América Latina y uno de los más pobres del mundo, no se muestre tan cortés a la hora de mandar su donativo particular hacia Asia. Además (las cosas de la naturaleza son así) la noticia ha pillado a gran parte de la población de vacaciones y como consecuencia desconectada de las miserias que sufre el resto del mundo. El matiz de la palabra viene dado por la necesidad de cuidar lo que se dice y valorar si las informaciones que se dan sobre determinados países coinciden tan nítidamente con la realidad.
Cuestión 3 - los mineros chilenos: sobre esta cuestión el matiz de la palabra viene después de haber escuchado hoy en uno de los noticieros de mediodía que 33 mineros chilenos están vivos después de una búsqueda agónica. Sin embargo, después de la feliz noticia, lo que más me ha impacto es que el cierre de la misma decía (parafraseando) "lo único malo es que van a tardar 4 meses en poderlos sacar". ¿Cómo? No entiendo nada. Fin de la noticia. Ni la más mínima explicación de por qué se va a mantener a 33 seres humanos bajo las rocas durante 4 meses.