Desde el inicio de los Juegos Olímpicos de la era moderna, es posible que Pekín haya sido una de las sedes más conflictivas, incluso menos acertadas, pero ha llegado su momento: faltan 10 días para el inicio de los Juegos.Para la gente que le gusta el deporte en geneeral, los JJOO son una cita ineludible para ver a los mejores reunidos; para la gente que no es demasiado aficionada, los JJOO se convierten en una posibilidad de acercarse al deporte y descubrirlo; por último hay una tercera clase de personas vinculadas a este evento, lejos de los deportistas, y estos son (entre los que por suerte me incluyo) los que han tenido la oportunidad de asistir a unos Juegos como espectadores.
Mi recuerdo de los JJOO de Barcelona 92 es algo tan vivido, algo tan especial que a pesar de ser una niña cuando fui, tengo imágenes en el recuerdo que jamás se me olvidarán. Yo presencié el encedido de la antorcha en la ceremonia de inauguración y puede ver como la ciudad de Barcelona cedía la antorcha después de unos Juegos extraordinarios dejando el listón muy alto, yo estuve en el momento en el que por primera vez el atletismo español conseguía una medalla gracias a Fermín Cacho, yo estuve en la derrota del equipo de baloncesto frente a Angola pero también vi jugar al Dream Team de EEUU con todas sus grandes figuras que ya no volverán. Sin duda lo que más recuerdo es el hermanamiento que se vive entre los países dentro de unos Juegos, recuerdo haber animado a deportistas alemanes y brasileños por el simple hecho de estar sentados con nosotros aficionados de estos países y que el ánimo fuera recíproco.
Quizás los Juegos de Pekín, por todo el conflicto político, no sean los mejores de la historia, pero por suerte todos los JJOO terminan marcando un antes y un despues y al final eso es lo que cuenta. Por último, decirles a todos los deportistas, en especial a los nuestros, que las medallas están preparadas para recibirles y que sólo son necesarios su esfuerzo y su ilusión. Desde España os estamos mirando.
