La obra social de Caja España brindó la oportunidad de escuchar a la Premio Príncipe de Asturias de las Artes del 2000, Barbara Hendricks. La cantante, más conocida por su repertorio operístico, bajó a los infiernos del blues y deleitó a los presentes con un homenaje a la cantante Bilie Holliday, acompañada por el cuarteto Magnus Lindgren Quarted que aprovechó la ocasión para presentar dos temas propios que no dejaron indiferente al público congregado , en especial el titulado Jungle Dance.Barbara Hendricks no pudo contener su voz lírica y la derrochó hasta llegar casi al éxtasis del micrófono de mano que a última hora del concierto sufría los efectos de un gran chorro de voz. Si algún pero se le puede poner a la actuación fue la mala calidad del equipo de sonido del Teatro Gran Vía de Madrid donde se celebró el evento; en especial sufrió las consecuencias el saxofonista (que la mismo tiempo tocaba el clarinete y la flauta travesera acorde con cada momento y canción: gran derroche de talento musical) al que continuamente se le acoplaban los micrófonos de sus instrumentos y provocaba en la música el ruido que no queríamos escuchar. Tampoco desmereció la actuación del batería que además de demostrar su maestría hizo reir al auditorio en alguno de sus solos.
La gran diva de la canción interpretó temas conocidos del blues como Blue Indigo o My Man, que arrancaron aplausos en medio de la actuación de la artista y que al finalizar no tuvo más remedio que ofrecer, tras los aplausos, una canción más. Después del recital sólo cabe decir: Thank you Barbara!
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